domingo, enero 25, 2015

Féretros

En LTI. La lengua del Tercer Reich, Klemperer describe el uso que del término “ceremonias de Estado” solía hacer el nazismo. Nos dice que “el tejido” de aquellas ceremonias “se montaba siempre siguiendo el mismo modelo, aunque en dos versiones: con o sin féretro en el centro. La suntuosidad” del espectáculo, “toda la parafernalia que rodeaba al discurso, se mantenía siempre igual”.

La idea, nos dice Klemperer, era aprovechar el suceso “con la mira puesta en el heroísmo del futuro”: “Una ceremonia de Estado posee un significado histórico particularmente solemne.”


En esa singular ceremonia entre dos Estados al parecer ya no más enemigos que ocurrió el 17-D, está claro que hay un féretro en el centro, pero todavía no sabemos muy bien de quién es. Póngale usted a ese féretro el nombre que mejor se acomode a su interpretación de los hechos.