De todos los escritores que se ocultaron y dijeron no (para ponerlo en modo Vila-Matas), Salinger parece ser el más atractivo y por alguna razón que acaso llegamos a intuir. Es autor de culto y su nombre se menciona en series de televisión por el estilo de Friends. Un icono pop, todo lo que no quiso.
Hemingway creyó ver en Mark Twain al padre de la literatura moderna norteamericana con su Huck Finn. Montado en esa corriente, para David Lodge los personajes de Salinger descienden directamente de allí, sólo que con un grado mayor de sofisticación. En cuanto a Harold Bloom, aunque ha dicho que su destreza estilística está fuera de toda duda, se nota mucho que no lo tenía en alta estima. Nos dejó saber que era un escritor agotado.
